Rutas para vivir toda una aventura en la cordillera

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Ir a la Araucanía Andina es toda una experiencia, con mucha aventura por doquier. Ya sea realizando trekking, andando en bicicleta, kayak, o haciendo rafting. 

En la zona hay muchas rutas para realizar estos deportes, muchas que a veces se desconocen pero que se descubren en el camino, explorando las maravillas de la cordillera. 

Sin duda que para realizar trekking, este es un destino sin igual. Tiene muchos lugares para recorrer entre bosques milenarios, lagos y volcanes, como por ejemplo las diversas rutas y senderos que se pueden realizar en el Parque Nacional Conguillío, ubicado en la región de la Araucanía, a 700 kilómetros de la ciudad de Santiago y a 110 kilómetros de Temuco. 

Uno de los senderos más visitados subiendo por el cerro que colinda con la Laguna Conguillío es el Sierra Nevada, que llega hasta la base del volcán del mismo nombre. 

También existe la alternativa del sendero Pastos Blancos, el camino más extenso del parque con 13 kilómetros de ruta, que puede recorrerse en aproximadamente 5 horas de trayecto sólo de ida. 

Ubicado en el acceso norte del parque, el sendero de la Laguna Captrén también invita a caminar y maravillarse observando árboles nativos sumergidos en el agua y aves de fauna nativa, especialmente en época migratoria. El sendero de la Laguna Arcoíris, de un kilómetro de extensión, es una ruta de fácil acceso recomendada especialmente para las familias.

Por otro lado, de dificultad media, el cráter Navidad, situado en la Reserva Nacional Malalcahuello, ofrece un ascenso que comienza desde la ladera sur del volcán Lonquimay, por un camino poco demarcado, pero donde aún se puede apreciar  el paso de las cenizas y la lava de la última erupción, en medio de bosques de araucarias y cascadas que dan origen al río Cautín.

Este cono tiene senderos marcados con color azul y se puede hacer una escalada que es de mediana dificultad, de una extensión de casi dos kilómetros. Se ubica en las faldas del volcán Lonquimay y puede visitarse desde el mes de noviembre hasta mayo con nula o escasa presencia de nieve.

Otros senderos que encontramos en la Reserva Nacional Malalcahuello es el Piedra Santa, de gran diversidad de bosques nativos, donde se pueden ver quebradas, ríos, esteros y lagunas.

La ruta se inicia en el acceso de la reserva y posee una longitud de 7,5 kilómetros. La vegetación cambia a medida que se avanza por el sendero que tiene tres miradores desde los cuales se puede apreciar la belleza del volcán Lonquimay, el valle del río Cautín, la Sierra Nevada, el volcán Llaima y el cajón de Los Tres Arroyos.

Otro sendero es el Katxun Leufu, ubicado en Lonquimay, donde Turismo Icalma Amuley está a cargo del recorrido. Este es un emprendimiento familiar indígena ubicado al costado del lago Icalma y permite contemplar dos miradores binacionales (Chile y Argentina) y encontrarse con rica flora típica de esta zona, como los ñirres, lingues y araucarias. 

En la misma comuna de Lonquimay encontramos también el sendero Killwinm dentro del Parque Laguna San Pedro, en el kilómetro 6,5 camino a Troyo. La extensión de este recorrido es de 4,2 kilómetros, con seis majestuosos miradores. 

Actualmente hay una red de senderos de Lonquimay para lograr una vinculación y mejorar la difusión de los servicios que prestan las familias pehuenches del territorio. 

Mientras que si se quiere vivir la adrenalina en el agua, hay varias agencias que ofrecen el servicio de rafting. En Melipeuco el río Truful Truful se ha levantado como nuevo destino de aventura.

Ya sea en un grupo de amigos o en familia, se puede realizar rafting clase III, que tiene entre baja y mediana dificultad, con una distancia de 6 kilómetros en un trayecto que dura casi una hora desde el inicio en el salto Truful Truful, con una vista impresionante y privilegiada, lo que lo convierte en un rafting único, pasando por donde se une con el río Sahuelhue y se forma el río Allipén. 

Para embarcarse en esta aventura se cuenta con un guía de rafting certificado en primeros auxilios y rescatista, un kayakista de seguridad, además del equipamiento completo como chaleco salvavidas, casco, trajes y botines de neopreno. 

Otra práctica destinada a las familias en aguas tranquilas es la “flotada”, en la balsa de rafting por el río Allipén. Travesía que dura casi 3 horas en total y que tiene un valor de 20 mil pesos por persona. 

Mientras que en el Río Cautín, también se puede disfrutar del avistamiento de una gran cantidad de flora y fauna nativa, formaciones geológicas y un paisaje único, con un recorrido inserto en el Geoparque Kültralkura y en la Reserva de la Biósfera Araucarias.

En este río la actividad tiene una duración de 4 horas, según consigna el portal de la Reserva Malalcahuello, que comienza en Curacautín para iniciar la bajada, que tiene una dificultad baja. El trayecto contará con un guía y un kayakista de seguridad, con el equipo completo que consta de casco, remo, chaleco salvavidas, traje y zapatillas de neoprén. 

La actividad está destinada a mayores de 10 años y es requisito saber nadar, por otro lado el costo de la aventura tiene un valor de 25 mil pesos por persona aproximadamente. 

Ahora si se quiere una actividad más tranquila se puede practicar kayak, experiencia que requiere de más habilidad y pericia. En Curacautín podrás aprender nociones básicas para iniciarte en este apasionado mundo. Trece kilómetros de diversión hay en este caudal clase II, apto para toda la familia, recorriendo el Río Cautín. Cabe destacar que hay varios lagos donde también se puede aprender de esta práctica, como en el Icalma, donde algunas agencias realizan clases.

Por otro lado, la bicicleta también es una muy buena opción para recorrer esta deslumbrante zona, sobre todo por sus dos ciclovías reconocidas, como la Manzanar-Malalcahuello, de 12 kilómetros, construída sobre el antiguo ramal ferroviario, la que cruza túneles, bosques de araucarias y escoriales volcánicos, con espectaculares vistas del volcán Lonquimay, trayecto que invita a subir a la bicicleta a todos, sin excepción. 

La otra ciclovía que encontramos en Lonquimay es una más nueva y bellísima que comienza en la salida del Túnel Las Raíces y que tiene este mismo nombre. La ruta cuenta con la construcción de seis paradores turísticos que van haciendo de lugares de descanso a los que recorren el ramal, y que a su vez va mostrando las distintas condiciones paisajísticas de esta localidad, ruta que consta de 19 kilómetros, asfaltados y totalmente señalizados. 

Además, se remodelaron tres puentes que estaban muy deteriorados, el Puente del Glaciar, que es el de mayor longitud y escenario perfecto para contemplar el glaciar de Sierra Nevada, el Puente del Viento, un elemento escultórico en movimiento, y el Puente del Silencio, en el bosque cordillerano, donde con dos portales se enmarca el recorrido y la apertura hacia el maravilloso paisaje.

Pero si quieres realizar un recorrido de mayor dificultad, puedes tomar algunos tours que recorren el Parque Nacional Conguillío, como por ejemplo la Ruta Interlagos Araucanía Andina, que comienza precisamente en Curacautín. El primer tramo se dirige hacia el oriente de esta localidad por un camino de pavimento que atraviesa campos agrícolas, para tomar un desvío por un camino de tierra y ripio que culminará en el Parque Nacional Conguillío.

Todas actividades de aventura que te harán disfrutar como nunca de las bondades de la Araucanía Andina.

Fotografías cortesía de Araucanía Andina Travel

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