La cosmovisión mapuche sobre el Lai Antü o “la muerte del sol”

folder_openNoticias
commentNo hay comentarios

Uno de los eventos más esperados en lo que queda del año sin duda alguna es el eclipse total de sol que ocurrirá en diciembre, el que cruzará la Región de la Araucanía y parte de la de Los Ríos.

El próximo 14 de diciembre tomará lugar el fenómeno aproximadamente a las 13:07 horas, con una sombra que se extenderá por ciudades como Puerto Saavedra, Teodoro Schmidt, Gorbea, Villarrica, Pucón y Curarrehue, cinco localidades que tendrán una oscuridad del 100%.

En la Araucanía Andina también hay lugares donde habrá una oscuridad total, como en Melipeuco y Cunco, pero con una duración mucho más breve. Si bien el evento mantiene expectantes tanto a los habitantes de la región como a quienes irán de visita a presenciar el fenómeno, para la cultura mapuche el acontecimiento tiene una connotación diferente.

Para Margarita Canio, especialista en cultura mapuche, docente de la Universidad Católica de Temuco y co-autora del libro “Wenumapu: astronomía y cosmología mapuche”, los eclipses solares o Lai Antü en mapudungún, que significa “Muerte del sol”, no son tan positivos, ya que según lo han demostrado los eclipses tanto lunares como solares a lo largo de los años, siempre que ocurren conllevan un fenómeno natural con consecuencias un tanto negativas.

Esto según la memoria en los relatos que ha podido recabar Margarita que explica que “los eclipses antiguamente generaban como estos cambios en la naturaleza, también provocaban inestabilidad, y esa es la visión que hasta el día de hoy se tiene cada vez que viene un fenómeno de ese tipo, solar o lunar, que tienen una connotación importante, está asociado con consecuencias que vienen después, fenómenos del mar, maremotos, erupciones volcánicas, esos son los fenómenos a mayor escala, pero a menor escala podría ser, por ejemplo, como lo que ocurrió después del eclipse del año pasado en Coquimbo que se secó el colihue”.

Según la cosmovisión mapuche todo lo que tiene vida, los seres vivos, tienen relación con nuestro quehacer, con nuestra vida diaria, del mismo modo el cielo, los astros, la luna, el sol, las estrellas tienen un significado y un espacio dentro de su visión.

Canio explica que se tiende a tener cierto temor ante un eclipse “se tiene una mirada de respeto”, señala, ya que siempre está asociado a este tipo de fenómenos y cambios fuertes, porque es como “que al sol lo vienen prácticamente a matar con esa oscuridad que se produce, es como si lo estuvieran queriendo hacer desaparecer”.

Al mismo tiempo, este fenómeno también tendría algún efecto sobre las personas. “Si tu estudias las ciencias naturales, sabrás que nosotros necesitamos del sol, cada minuto que tenemos de sol, es un minuto de vida, entonces al parecer el sol por un lado genera ese tipo de efectos, que las personas tienden a reaccionar favorable o desfavorablemente”, explica Canio según la experiencia y los relatos que ella ha obtenido.

En relación a esto, Margarita señala que el eclipse solar del año pasado en Coquimbo tuvo un efecto en las personas que hizo que “la gente se diera cuenta del camino que estaba tomando, de algún modo el sol tiene esta característica de guiar, desde el punto de vista mapuche, porque hay una cierta manera de vivir, de relacionarse, que va de la mano con las características del sol, con lo que este nos entrega como materia y como esencia en un aspecto cosmológico”.

A su vez agrega que anterior al eclipse del año pasado, también hubo otros en algunos lugares según estudios astronómicos, que se acompañaban de una seguidilla de eclipses tanto solares como lunares, lo que se relacionaría con la pandemia mundial actual.

Las tradiciones ancestrales

Antiguamente no existía la tecnología que hay hoy en día que predice cuándo van a ocurrir los fenómenos como los eclipses, por lo que la gente era mucho más observadora, si bien no sabía con exactitud lo que podía ocurrir, habían presagios de lo que podría pasar en cuanto a fenómenos celestes, explica Canio.

“Según sus aspectos, se podía hacer una lectura de lo que podría pasar a futuro, los presagios se podían leer justamente en los fenómenos que ocurrían anteriores a un eclipse, lunar y solar principalmente”, señala Margarita.

La docente sostiene que si nos remontamos al presente y se hace la comparación con estas observaciones, antiguamente se hablaba de constelaciones y estrellas que decían algo y la gente se preparaba, por ejemplo al observar la estrella roja, planeta marte para la astronomía occidental, hoy en día está alumbrando con un color rojo muy intenso, y anteriormente se decía que esta era una de las características o formas en la que se podía saber lo que venía.

En cuanto a cómo la cultura mapuche se prepara para observar el fenómeno, Canio sostiene que generalmente “se hacen rogativas con elementos, materiales que se tienen en casa, con elementos propios de cada casa, principalmente a nivel cotidiano íntimo. A nivel comunitario se hace posterior, sobre todo como se viene ahora en diciembre, a pleno medio día, el sol en pleno centro del cielo, en una fecha muy visible, siendo así, la gente se preparaba siempre, estaba atento a lo que iba a ocurrir”.

En el momento del eclipse se realiza este ritual de rogativas y posteriormente la gente se reúne para prepararse para observar y estar atentos a lo que puede venir más adelante.

“Este fenómeno no termina en el momento en que ocurre, si no que hay después un buen tiempo de observación”, sentencia Margarita Canio.

 

 

 

 

 

 

Contenidos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Menú