Araucanía Andina Patrimonial: El valor del pasado de Lonquimay y su presente

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La Araucanía Andina es una zona llena de diversidad, de naturaleza y de historia, por lo que su patrimonio cultural es muy importante. Su naturaleza, su historia y su gente aportan un testimonio único y excepcional de la tradición cultural de la zona, de su pasado que es mantenido hasta la actualidad y transmitido a las nuevas generaciones.

En la localidad de Lonquimay, a poco más de 2 horas de la ciudad de Temuco, encontramos una zona rica en patrimonio, desde su naturaleza, con sus formaciones geológicas, su flora y fauna, con gran valor desde el punto de vista estético, científico y medioambiental, pasando por su patrimonio vivo, como las personas que ahí habitan, sus expresiones, tradiciones, religiosidad, conocimientos, prácticas culturales, hasta sus obras históricas, como edificios, documentos, literatura y fotografía.

El caso que mejor grafica el patrimonio natural tanto de esta localidad como de toda la Araucanía Andina es la Araucaria araucana o Pehuén, árbol milenario declarado Monumento Natural por su importancia para el país, por ser una especie vulnerable a la extinción y por estar ligada a valores y principios del pueblo mapuche y de toda la nación.

Así como también las formas geológicas del paisaje de Lonquimay, con su origen en la tectónica de placas, erupciones volcánicas o procesos glaciares, que representan y son evidencia de la evolución de la forma de la tierra y del actual paisaje.

Algunas de ellas son la meseta de Batea Mahuida en Cruzaco a 2000 m.s.n.m. y el cráter Navidad, originado por la erupción del volcán Lonquimay en el año 1988, lugar de alto interés geocientífico, debido a que representa uno de los pocos registros históricos en el mundo donde se ha podido observar directamente el proceso de formación de un cono piroclástico.

Fotografía: @gabrielbecerrar

Aquí también encontramos la Laguna San Pedro, un santuario de la naturaleza rodeado de bosques y pequeños cursos de agua, con un valor natural por su biodiversidad y belleza escénica, además de la presencia en el espejo de agua de una gran variedad de aves en todas las estaciones del año, donde se produce un recambio migratorio no observado en otros lugares.

En su flora también encontramos como patrimonio natural El Lleuque o uva de la cordillera, una conífera nativa de Chile, que habita en las zonas precordilleranas de la Cordillera de los Andes, que se encuentra a orillas de los ríos de la zona norte de Lonquimay. Su fruto se consume una vez madura de manera fresca o bien deshidratada en la época invernal como fruta cocida. Se suelen hacer mermeladas y conservas.

Aquí también se originó el hallazgo del primer ave fósil del período terciario de Chile, que recrea el mundo natural que hubo hace millones de años en lo que actualmente es Rucañanco.

Por otro lado, el patrimonio vivo de esta zona se da por el gran poblado de mapuches y pehuenches que habitan en estas localidades, que entregan su visión, costumbres y culturas ancestrales. Una de las actividades que se realizan hasta el día de hoy es el witral pewenche, tradición textil mapuche y práctica artística extendida en el territorio de Lonquimay, donde podemos encontrar tejedoras y düwekafes, maestras tejedoras.

En Lonquimay también se celebra la festividad de San Sebastián, una fiesta que tiene su origen en la religiosidad campesina, la que se celebra cada 20 de febrero , donde es posible contar con la presencia de campesinos y la inclusión del mundo mapuche en la misa, además de albergar a visitantes desde distintas partes del país y de Argentina. Aquí coexisten la devoción y el comercio popular por una feria que se instala en el lugar.

Fotografía: @gabrielbecerrar

En la artesanía  pehuenche podemos identificar el Chuchín o Picoyo, que es un cono de madera del tronco de la Araucaria unido con cada una de sus ramas. Se le encuentra enterrado en el suelo en los bosques milenarios, usado como fuente de calor en las frías jornadas de invierno. El descubrimiento de su uso en la artesanía es mérito de la familia Neipán Pitriqueo de Rincón Icalma.

Otro patrimonio vivo es el ulkantun, un canto mapuche que se realiza en un determinado tiempo y lugar, generalmente en base a una improvisación. Don Segundo Inal, conocedor de la cultura pehuenche, vive en El Naranjo a 5 kilómetros de Lonquimay y es invitado a diferentes lugares para practicar este arte.

Sobre el patrimonio histórico podemos encontrar ciertas edificaciones y obras que representan a la cultura, tales como los 9 cementerios en Lonquimay, entre los que destacan 6 eltuwes o cementerios mapuches, el Mitrauquén Alto, Pehuenco Alto, Marimenuco, Icalma, Quinquén y Pedregoso, dos de ellos declarados monumentos nacionales por preservar valores simbólicos asociados a la cosmovisión y religiosidad del pueblo mapuche.

Fotografía: @gabrielbecerrar

Los cementerios mapuches se caracterizan por estar en pequeñas elevaciones y generalmente al lado de un curso de agua, con construcciones de madera, algunas con techos de tejuela y las tumbas presentan las típicas coronas de papeles brillantes, tradición que está desapareciendo, ya que cada vez se utilizan materiales como cemento y fierro que dan mayor durabilidad a las tumbas.

Otro cementerio es el colono campesino, llamado Ránquil – Pehuenco Norte, y por último encontramos 2 mixtos, el Lonquimay y el Liucura.

Adicionalmente, otro elemento histórico que une a las comunas de Curacautín y Lonquimay es el Túnel Las Raíces, segundo más largo de Latinoamérica con una extensión de 4 kilómetros y medio, que era utilizado por el ferrocarril. En mayo de 1932, cuando este túnel estaba en construcción, hubo un derrumbe parcial producto de un hundimiento de la montaña, el que dejó atrapados a 42 obreros, que pudieron ser rescatados luego de 3 días de intensos trabajos de búsqueda. Una hazaña que marcó la historia del lugar.

Fotografía: @gabrielbecerrar

Ahora este túnel es utilizado para el paso de vehículos, remodelado en 2005 dejándolo totalmente pavimentado, con luminarias en su interior y semáforos a la entrada.

Es así como percibimos la historia de un lugar y podemos recordar, ilustrar, evidenciar el pasado para entenderlo y llenar de significados nuestro presente, entendiendo el patrimonio y los valores que forjan nuestra historia y la de cada localidad.

Fotografía Portada: © Lonquimay Patrimonial
www.lonquimaypatrimonial.com

 

 

 

 

 

 

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